Mamá · Emprendedora · Cuenta cuentos
Creé Cascabelera porque estaba cansada de los cuentos que terminan con "Y colorín colorado, esta historia ha terminado... y la moraleja es que debes ser bueno".
Los niños no necesitan sermones disfrazados de historias. Necesitan aventuras reales donde puedan verse a sí mismos siendo valientes, empáticos, perseverantes... sin que nadie se los diga.
Cada cuento que escribo pasa por una pregunta simple: ¿Yo pediría que me lo leyeran otra vez? Si la respuesta es no, lo reescribo. Así de simple.
Después de años contando cuentos y viendo la magia que generan en los niños cuando son protagonistas de su propia historia, decidí usar la inteligencia artificial para que cada familia pudiera tener su propio cuento personalizado, en minutos, con la misma calidad narrativa de siempre.
No son cuentos con moraleja al final. Son historias donde el valor se vive, no se predica. Donde tu hijo ve cómo actúa alguien valiente, perseverante, empático... sin que nadie le diga "debes ser así".
Cada cuento está diseñado para que tu hijo:
Los valores se transmiten a través de las acciones de los personajes, no de sermones al final de la historia.
Cada cuento tiene ese "algo" especial que hace que tu hijo pida "otro más" antes de dormir.
Los conflictos siempre se resuelven con creatividad, empatía y colaboración. Sin excepción.